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Descubre cómo preparar hematoxilina para citología en tu laboratorio

La hematoxilina es un colorante esencial en el campo de la citología, utilizado para teñir núcleos celulares y facilitar su observación bajo el microscopio. Su preparación requiere precisión y atención a los detalles para garantizar resultados óptimos en el análisis celular. En este blog, te guiaré a través del proceso de preparación de hematoxilina en tu laboratorio, proporcionándote una receta de las tantas que existen, confiable y consejos prácticos para obtener una tinción efectiva.



Ingredientes:

Hematoxilina en polvo: 2 gramos

Alcohol etílico: 100 ml

Glicerina: 5 ml

Ácido clorhídrico concentrado: 100 ml

Agua destilada: 100 ml


Instrucciones:

Paso 1: Disolución de la hematoxilina

En un matraz de vidrio limpio y seco, añade 2 gramos de hematoxilina en polvo.

Agrega 100 ml de alcohol etílico al matraz.

Agita suavemente la mezcla hasta que el polvo de hematoxilina se disuelva completamente en el alcohol. Este paso puede tardar varios minutos y requiere paciencia para garantizar una disolución completa.

Paso 2: Adición de ácido clorhídrico

Una vez que la hematoxilina esté completamente disuelta en el alcohol, añade 100 ml de ácido clorhídrico concentrado al matraz.

Mezcla cuidadosamente la solución para asegurar una distribución uniforme del ácido.

Paso 3: Reposo de la solución

Deja reposar la solución de hematoxilina en un lugar oscuro y fresco durante al menos 24 horas. Este tiempo de reposo permite que la hematoxilina madure y se estabilice, lo que mejora su capacidad de tinción.

Paso 4: Ajuste del pH

Después del periodo de reposo, verifica el pH de la solución de hematoxilina utilizando papel indicador pH o un medidor de pH.

Si es necesario, ajusta el pH de la solución añadiendo pequeñas cantidades de ácido clorhídrico o hidróxido de sodio, según sea necesario, hasta alcanzar un pH entre 1.0 y 2.0.

Paso 5: Adición de glicerina y dilución

Una vez que el pH esté en el rango deseado, añade 5 ml de glicerina a la solución de hematoxilina.

Después de agregar la glicerina, diluye la solución con 100 ml de agua destilada y mezcla bien.

Paso 6: Filtrado y almacenamiento

Filtra la solución de hematoxilina utilizando papel de filtro para eliminar cualquier sedimento o partículas indeseadas.


Tras el filtrado, transfiere la solución a un frasco de vidrio ámbar limpio y seco para su almacenamiento. Asegúrate de etiquetar el frasco correctamente con la fecha de preparación y la concentración de la solución.



¡Listo! Ahora tienes una solución de hematoxilina lista para su uso en tus procedimientos de citología. Recuerda almacenarla adecuadamente en un lugar oscuro y fresco para mantener su estabilidad a largo plazo. Con esta receta y cuidado apropiado, podrás obtener resultados consistentes y confiables en tus análisis celulares. ¡Buena suerte en tu trabajo de laboratorio!

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