top of page

El Legado de una Pionera: La Abuela de Todos los Citotecnólogos Venezolanos

Actualizado: 14 may


En un rincón de Estado Trujillo, Venezuela, existe una leyenda viva, una figura venerada por generaciones de citotecnólogos, una mujer cuya historia es un testimonio de dedicación, pasión y perseverancia. Hoy, en el Día Internacional del Citotecnólogo, es momento de rendir homenaje a la abuela de todos los citotecnólogos venezolanos, cuya vida ha sido un faro de inspiración para todos nosotros.



Su historia comienza en 1961, en la Universidad Central de Venezuela, en medio de una emergencia nacional: el cáncer de cuello uterino amenazaba a miles de mujeres en el país. Bajo la tutela de la eminente Dra. María Rivas Roz, nuestra heroína fue una de las valientes trece estudiantes que se embarcaron en el primer curso de citología en Venezuela. Con un promedio envidiable de 19 puntos, destacó desde el principio, marcando el camino para una carrera que sería legendaria.



Regresó a su ciudad natal, donde la espera no era fácil. Sin un patólogo que supervisara su trabajo, se enfrentó a la tarea desafiante de realizar diagnósticos sin guía, confiando en su conocimiento y habilidades. Durante 14 años, trabajó incansablemente, administrativamente dependiente del Dr. Ali José Toro Sánchez, un renombrado ginecólogo trujillano. Su dedicación y precisión la llevaron a obtener fama y reconocimiento en todo el país, siendo aclamada por la exactitud de sus diagnósticos.


Recordando con cariño a sus profesores, entre ellos el profesor Walter Thain y el Dr. Alfredo Shikendan, nuestra abuela de los citotecnólogos no solo dominaba la citología cérvico-vaginal, sino que también se aventuraba en el mundo de la citología diversa, explorando líquidos, esputos, mama y tiroides. Visitó prestigiosos hospitales y centros de investigación, ansiosa por ampliar su conocimiento y dominar nuevas técnicas.



A lo largo de su carrera, compartió experiencias y risas con compañeros como Alba Medina de Salazar, Ernestina Contreras y Luis Madera, entre otros, creando lazos que perdurarían para siempre. Y aunque el tiempo avanza inexorablemente, su pasión por la profesión sigue siendo tan ardiente como el primer día.



Con el correr de los años, nuestra heroína no se detuvo. Se embarcó en la aventura de la licenciatura, obteniendo calificaciones sobresalientes y tres menciones honoríficas, demostrando una vez más su excelencia y dedicación inquebrantables. Hoy en día, es la abuela de todos los citotecnólogos venezolanos, una figura venerada cuyo legado perdurará por generaciones.



Desde CITORUSH TRAINING CENTER y todas sus empresas afiliadas, queremos rendir homenaje a esta extraordinaria mujer, no solo por sus logros profesionales, sino también por su historia de éxito y su inquebrantable determinación. Hoy, en el Día Internacional del Citotecnólogo, celebramos a la abuela de todos los citotecnólogos, un símbolo de inspiración y un recordatorio de que, con pasión y dedicación, no hay límites para lo que podemos lograr. Gracias Maria Aurora Rosario de Iglesias.

¡Feliz Día Internacional del Citotecnólogo!



Escucha AQUÍ el Episodio Especial, de nuestro podcast donde nuestra Locutora Comercial la Msc. Daiglys García (@soy_lovemark), CEO & Trainer de @citorushtc, nos lleva a explorar este Mensaje Especial de parte de la abuela de todos los citotecnólogos venezolanos Lcda. Maria Aurora de Iglesias En el Marco del Día Internacional del Citotecnólogo.

268 visualizaciones0 comentarios

Comments


bottom of page