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Pautas para manejar las emociones

El Miedo es una de las emociones que en primer lugar se me ocurre que debemos manejar con Meditación. Los ejercicios de meditación pueden ayudarnos a recuperar el control cuando el miedo se apodera de nosotros. Concentrarse en la respiración y sentir cómo el aire entra y sale de los pulmones hace que el ritmo cardiaco desacelere y podamos recuperar la calma. Podemos practicar Mindfulness para sobrepasar emociones densas y neutralizarlas en nuestras vidas en tiempo presente.

Piense positivo. Las palabras son muy poderosas, si construimos pensamientos positivos para restarle importancia al miedo y los repetimos conscientemente, podemos lograr que eventualmente la sensación desaparezca. También podemos engañar a la mente con gestos, como una sonrisa. Acercarnos a la Mayéutica Filosófica o al Moderno Coaching nos permite consolidar la habilidad para el pensamiento equilibrado y enfoque presente-futuro para el logro de nuestro crecimiento personal.

Ansiedad. La preocupación suele ser un acompañante del miedo y la ansiedad, trate de restarle importancia a esos pensamientos innecesarios. Concéntrese en el presente y sus afanes para no caer en ese ciclo interminable de estar esperando lo peor, aunque nos lo demande la experiencia. Ir a terapia ayudara a sobrepasar este proceso y tomar un taller de Plan de Vida nos ubicara en donde tenemos que Ser y Estar.

La otra emoción es la furia, otra perspectiva. La clave más evidente para controlar el enfado es tratar de ver las cosas desde una perspectiva distinta. No dejarse envolver por los pensamientos negativos que nos desencadena el hecho, sino esforzarse en tener otras ideas que no permitan que sigamos en lo mismo.

No te tomes nada personal. Uno de los detonantes del enfado es que nos sentimos amenazados, no solo físicamente, sino en nuestro ego o autoestima. Nuestro escudo para estos ataques debe ser no tomarnos nada personal ni asumir las cosas, solo será para nosotros si nos lo hacen saber.

Catarsis. Esta solo funciona en casos de furia moderada y consiste en dejar salir como torrente ese sentimiento que nos embarga. Es importante hacerlo lejos del objeto de nuestro enfado, pues la idea es dejar salir la emoción sin provocar unas nuevas. Grite, es el momento y luego busque ayuda, active su círculo de protección cercano y acuda a terapia.

En la actualidad, cada vez cobra más fuerza la INTELIGENCIA EMOCIONAL debido a las situaciones de estrés, crisis personales, profesionales, sociales y políticas que vivimos, el cambio de paradigma en el que nos encontramos porque necesitamos antes que nada una UTOPÍA: mantener la Humanidad re-unida en la misma Casa Común, necesitamos potenciar el nicho de donde irrumpe la ética: la inteligencia emocional, el afecto profundo (pathos) de donde emergen los valores. Sin sentir al otro en su dignidad, como semejante y como próximo, jamás surgirá una Ética Humanitaria para desarrollar tres principios comprensibles para todos: el cuidado que protege la Vida y la Tierra, la cooperación que hace que dos más dos sean cinco, y la responsabilidad que se preocupa de que las consecuencias de todas nuestras prácticas sean benéficas. Y, por fin, alimentar un Aura Espiritual que dará sentido al todo en nosotros con todas nuestras inteligencias. La Nueva Era, será de la ética o no será. Esto está Generando La Necesidad De Despertar Conciencias, de Abrir Mentes y Desarrollar Capacidades. Por ello, el hogar, la sociedad, la familia (los entornos laborales también son parte de nuestra familia, donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo) deben ser la primera estancia en el Crecimiento Emocional, Múltiple y Espiritual. No basta sólo con pensar lo que nos gustaría, lo que queremos sentir, cómo nos gustaría encontrarnos, sino que, además de pensarlo debemos de actuar. La Motivación es lo que nos hace empezar pero el hábito es lo que nos mantiene. El optimismo es un hábito, y como tal, es necesario pasar a la acción. Por ello entrena tus talentos, tus inteligencias Múltiples empezando por la Inteligencia Emocional ¡Es el momento!

Las Personas Entrenadas Emocionalmente: Toleran el conflicto desde la neutralidad. Se centran en lo importante que es su Acción y Propósito Sostenido. Tienen coraje para corregirse, rectificar con otros y para dejar atrás a los círculos tóxicos. Tienen su Ego bajo control. Practican la excelencia como virtud. Reconocen cuando las cosas están deficientes y las ajustan. Son responsables y cumplen hasta el final. No están preocupados por la recompensa. Neutralizan a la gente tóxica y mucho más.

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